Escritura · 2 de abril de 2025

Carta de presentación a un editor

En mi enorme, que no infinita, generosidad, me he dignado a pensar en su editorial y remitirle una parte de la original que he escrito recientemente titulada “Cartas a Pierre”...

Señor editor:

En mi enorme, que no infinita, generosidad, me he dignado a pensar en su editorial y remitirle una parte de la original que he escrito recientemente titulada “Cartas a Pierre” por si tuviera el buen gusto de publicarla en alguna de las colecciones que la conforman y cuyo fondo, sin duda, se vería enriquecido al contar en su catálogo con mi pequeña aportación a la grandeza de la literatura universal, hoy totalmente desprestigiada por numerosas novelas de valor más que cuestionable cuya publicación no deja de ser un atentado a la inteligencia y de poner en peligro los bosques y el medio ambiente.

Desearía precisarle, que le mando solo una parte del manuscrito, para generarle la irrefrenable necesidad de contestarme con prontitud en reclamo de la totalidad del mismo, y saciar sus deseos de culminar su lectura.

“Cartas a Pierre” no es una novela dirigida a cualquiera, sino que fue escrita especialmente para las mentes más preclaras y los espíritus más elevado; es una novela críptica e iniciática en la que el más exigente lector resultará completamente satisfecho al encontrar en ella todo aquello que pueda imaginar expresado con el estilo elegante y distinguido que me caracteriza y que es muy difícil de encontrar en estos tiempos donde la vulgaridad y la grosería son cotizados valores.

En caso de que la lea y sea de su agrado habrá tenido el placer de pasar un instante de entretenida y deliciosa lectura y si no le agrada habrá demostrado ser una más de las numerosas víctimas del sistema educativo español que posee el gran mérito de conseguir que los educandos no sean capaces de comprender y valorar lo que leen. En tal caso le aconsejaría que se ponga lo antes posible en manos de uno de los muchos curanderos que hoy se prodigan por ahí con el nombre de psicólogos.

Si su editorial se decidiera por hacer uso del honor y privilegio que le ofrezco y publicar mi novela, habrá lanzado, para deleite de una selecta minoría, a unos personajes políticamente incorrectos, que eclipsarán por completo a ese Señor Grey, personajillo melifluo, medio memo y mentalmente desequilibrado por la acción de una madre castradora lanzado al éxito por haber sido construido a imagen y semejanza de los lectores a los que sus oscuridades iban dirigidas.

Y sin más que decirle, esperando que no tenga que arrepentirse algún día por no haber sabido valorar y agradecer la oportunidad que brindo a su editorial de publicar mi obra, me despido atentamente.

P.D. Adjunto a la presente veinte euros, para pagar el franqueo de la devolución por correo del original si no considerase a su editorial a la altura mínima adecuada para su publicación, pudiéndose quedar con la presente carta en recuerdo y perpetua memoria del honor que mi pensamiento le ha otorgado.