Amada Judas
Cuando mi sombra tu cuerpo amenaza sin que el temor oscurezca tu rostro ni haga brillar el deseo tus ojos, busco tu frente. Cuando las líneas que surcan tus pieles garabatean en ellas tus dudas y desde tus labios es pronunciada sílaba muda, las entrañas de tu árido vientre de zarzas sin moras, mienten; declaman versos de judas.
