Poesía de Laura Redondo
Desde los abismos donde habitan mis demonios
«…el canto a la mujer libre y soberana, con carácter, clase y estilo; la loa a la libertad y a la fuerza del espíritu… un romanticismo de acero.»
Un poema del libro
Sed

No podréis orientar a otros si os perdéis a vos misma; Si es que vuestra luz se apaga no seréis faro ni guía; derrumbada vuestra fortaleza no seréis pilar ni estructura. No permitáis que la sombra que, entre la bruma acecha vuestro territorio conquiste; no permitáis que el silencio se haga verbo en vuestra memoria.
Volad alto y sed la brújula que encamine al errado; Sed la paz y la calma fría, sed el amor, sed el abrazo. Sed la férrea armadura tallo flexible, fiel báculo. Que vuestro brillo sea el faro que de la deriva evite de ser hundido el navío, de morir el hombre ahogado. Sed la espada en defensa, sed la jueza y el verdugo de quienes, bajo vuestra pluma han encontrado amparo. Y de quien de vos nada espere, A quien por vos nada ofrezca, sed el vacío, sed la ausencia, sed el olvido y el desprecio. sed la nada para casi todos y sed el todo para casi nadie, pero jamás, nunca jamás permitáis que vuestro brillo se apague.


