Orgullosa cobardía
De rodillas se derrumba tu recuerdo. De rodillas suplicas mi regreso.
En pie, te decía, en pie se afronta la vida.
Arrodillado buscas mi perdón. Vestido de cinismo tratas de conmoverme.
En pie, te digo, solo en pie voy a escucharte.
Y aunque tu barbilla alces, falso orgullo, tratando de conquistar mi piedad, de rodillas te sigo viendo, de rodillas se postra ante mí tu cobardía.
Del libro La seducción de Venus.
